El magnesio es un importante macromineral que el cuerpo humano utiliza para mantener la función cardiaca, la función cerebral, la regulación de la glucosa y la insulina en sangre y más de 600 reacciones celulares distintas. También se utiliza en la producción de ADN, los procesos de contracción muscular y el mantenimiento de la función cognitiva.
Beneficios:
En el cerebro, el magnesio actúa como guardián de los receptores de N-metil-D-aspartato (NMDA), unos receptores situados en las neuronas que facilitan el aprendizaje, la memoria, la cognición y el desarrollo cerebral. Cuando hay suficiente magnesio, el mineral se une a los receptores NMDA, impidiendo que se activen por señales que pueden estimular las neuronas innecesariamente. La sobreestimulación de las neuronas puede causar la muerte neuronal y daños cerebrales. Optimizar los niveles de magnesio es la clave para prevenir este daño y proteger los receptores NMDA.
Considerando lo anterior, estudios también refieren que el consumo de glicinato de magnesio disminuye el estrés, debido a que, reduce la activación del sistema de alerta, facilitando que la mente y el cuerpo se desconecten.
Promueve sueño profundo y reparador, no solo ayudando a conciliarlo, sino también a alcanzar fases de descanso más restauradoras, debido a que el magnesio ayuda a regular neurotransmisores como el GABA, que inducen calma antes de dormir. Además de favorecer la producción natural de melatonina combinado con la glicina la cual contribuye al ciclo circadiano y mejora de la calidad del sueño.
El magnesio mantiene un ritmo cardiaco saludable al competir con el calcio. Las investigaciones señalan que cuando el calcio está presente en los músculos cardíacos, simula contracciones de las fibras musculares. El magnesio dificulta este efecto, permitiendo que las células cardiacas se relajen y mantengan un ritmo cardiaco normal. En caso de carencia de magnesio, el calcio puede sobreestimular las células cardiacas, lo que provoca arritmias, una afección potencialmente mortal de latidos irregulares. Además, las bombas de sodio-potasio del corazón -enzimas que estimulan los impulsos eléctricos en el tejido cardiaco- necesitan una fuente constante de magnesio para funcionar.
En el intestino, se ha visto que el magnesio es eficaz en el tratamiento del estreñimiento, diarrea, náuseas, dolores posquirúrgicos e incluso diabetes mellitus. El magnesio puede ayudar a controlar la glucemia en pacientes con diabetes de tipo II, que suelen tener niveles bajos de magnesio , lo que agrava la enfermedad. Regula la función de la insulina y permite transportar la glucosa de la sangre a las células para su utilización y almacenamiento. Los receptores de insulina de las células necesitan este mineral para funcionar. En caso de carencia, las células no pueden utilizar eficazmente la insulina, lo que provoca niveles elevados de glucosa en sangre asociados a la diabetes.
Además de ayudar a la producción de ATP, mejorar la salud cardiovascular y cognitiva, aliviar migrañas, favorece la funcionalidad de la insulina además de tener una absorción y tolerancia.
¿Para quién es ideal?
*Personas con insomnio ocasional o despertares nocturnos: ayuda a dormir más rápido y con menos interrupciones.
*Adultos mayores: con la edad, los niveles de magnesio bajan y afectan el descanso; esta forma es fácil de asimilar y muy bien tolerada.
*Personas activas o deportistas: el magnesio apoya la recuperación muscular y, tomado de noche, mejora descanso y regeneración física.
*En mujeres con síndrome premenstrual con una dosis estimada de 250mg por día para la reducción de síntomas.
*En mujeres embarazadas también se ah probado su eficacia al reducir calambres en las piernas.
Conclusiones:
El glicinato de magnesio es una de las formas suplementarias de magnesio de más fácil absorción. Puede utilizarse para mejorar la salud cardiovascular, la regulación de la glucemia, la función cognitiva y la calidad del sueño. Y puede reducir los síntomas de las migrañas, la depresión, la ansiedad y los trastornos del sueño.
Fuentes:
